Virtud de octubre: Amistad

AMISTAD

 

"Te consideras amigo porque no dices una palabra mala, es verdad; pero tampoco veo una obra buena de ejemplo, de servicio... esos son los peores amigos".

Escrivá de Balaguer.

 

Definición:

 

         "Llega a tener con algunas personas, que ya conoce previamente por intereses comunes de tipo profesional o de tiempo libre, diversos contactos periódicos personales a causa de una simpatía mutua, interesándose, ambos, por la persona del otro y por su mejora".

 

         La palabra amistad es una derivación del latín "amiantos", que significa "sin mancha", "incorruptible". A partir de esta misma raíz latina surge la palabra amor. Decir amistad entonces, es hacer alusión a una instancia de unión entre dos o más personas. Unión que es tanto o más fructífera y duradera cuanto más "inmaculada" sea.

 

         No debemos entender la amistad como un simple estar con otro, sino más bien, estar en otro, por otro y para otro, en lo que es la verdadera dimensión empática de la amistad.

 

         De la definición de amistad surge también una pregunta de carácter moral ¿es posible que exista amistad entre dos personas que actúen moralmente mal? La amistad se mantiene por la virtud y crece en la medida en que se desarrolla la virtud. No cabe amistad donde falta virtud. En estos casos la "amistad" entre dos personas moralmente malas es más bien una "colusión", una "alianza".

 

         Considerando que la amistad es unión espiritual y libre de amor humano mutuo, expansivo y creativo, es evidente que puede haber amistad entre padres e hijos, pero es todavía más claro que no se puede limitar la relación paterno–filial a la amistad.

 

         ¿Qué es una mala influencia? Una mala influencia es ésa que consigue un cambio de actitud en una persona, de tal forma que su comportamiento habitual no se relaciona con criterios rectos. En otras palabras, una mala influencia tiende a favorecer el desarrollo de vicios más que de virtudes.

 

Equipo de Formación